Universidad de Paraná (Brasil), por Andrea
- Asociación de Lectores AECID
- Jan 17, 2025
- 9 min read
Año de lectorado: 2022-2025
1. Valoración de tu experiencia con la universidad: 4,75/5
Mi experiencia como lectora AECID en Curitiba comenzó en agosto de 2022. Los lectores actuamos en el área de Espanhol del Departamento de Letras Estrangeiras Modernas (DELEM), donde tienen presencia otras lenguas como el francés, inglés, italiano y japonés. Además de la enseñanza de lenguas y literaturas extranjeras modernas en los programas de grado y posgrado, este departamento también ofrece cursos de extensión dentro del Sector de Humanidades (Ciencias Humanas). En el DELEM encontrarás un equipo compuesto por profesores titulares, sustitutos, lectores como nosotros, y el personal técnico-administrativo. Todo el personal del departamento se reúne mensualmente y, aunque estos encuentros no son obligatorios para nosotros, te recomiendan ir al principio, para conocer a otros profesores y comprender un poco cómo funcionan las cosas en la universidad.
El calendario académico en la UFPR se organiza en dos semestres anuales de 15 semanas cada uno. Normalmente, el primer semestre del año comienza después de carnaval (febrero), y el segundo en agosto, aunque este último año, debido a una huelga de técnicos y profesores de la universidad, el calendario se vio un poco alterado y tuvimos que recuperar algunas clases durante el periodo de receso, que suele ser entre junio y agosto. Nuestras vacaciones suelen ser en julio y en diciembre y enero.
La labor del lector de español se centra en dar las asignaturas obligatorias de Língua Espanhola (LE) I, II, III, IV, V y VI. Normalmente, al lector se le ofrecen los cursos de nivel intermedio y avanzado, es decir, a partir de LE III. Damos clases a estudiantes de grado en Letras con especialidad en español y portugués, organizados en grupos reducidos de entre 10 y 20 alumnos. La mayoría de nuestros estudiantes son de "licenciatura", es decir, se están formando para ser futuros docentes de español, pero también tenemos algunos estudiantes de "bacharelado", que estudian español con otros objetivos más allá de la docencia. En mi experiencia, el trato con los estudiantes es muy agradable, ya que suelen demostrar mucho interés y suelen ser participativos y respetuosos. No obstante, puede haber algunos altercados con la puntualidad, tanto al inicio como a la salida de las clases, ya que la mayoría de los alumnos son estudiantes-trabajadores y, con ese pretexto, algunos pueden comentar que llegarán atrasados o necesitarán salir antes. A este respecto, cada docente es libre de gestionarlo como quiera, hay casos y casos, yo paso todos los días lista y si alguien pierde más de 30 minutos, lo voy anotando y después lo quito de la asistencia general, que es obligatoria un 70%. La carga horaria de las asignaturas de lengua son 90 horas por semestre, 6 horas a la semana divididas en dos días al a semana, horario matutino: de 07h30 a 10h30 o de 09h30 a 12h30. Como las sesiones son de 50 minutos, negocio con los estudiantes y les comento mi preferencia, que es hacer toda la clase seguida, sin intervalos, y terminar media hora antes, por ejemplo, de 09h30 a 12h00 o de 07h45 a 10h15 (porque me parece terrible empezar las clases a las 07h30, ya propuse empezar a las 08h00 y terminar a las 10h30, pero los alumnos suelen tener clase después y, si vamos a hasta las 10h30, perderían el intervalo).
Respecto a la metodología, la propuesta es muy libre. Hay unas fichas orientativas con bibliografía (que en algunos casos está algo desactualizada), el departamento tiene pocos materiales físicos, al igual que la biblioteca de la universidad, así que cada profesor trabaja con sus propios materiales o los manuales de su preferencia. En mi caso, hasta el momento, he estado combinando materiales propios con la ayuda material de la AECID (Campus Difusión, la revista Punto y Coma, Habla con Eñe, prensa y revistas especializadas...). Además, el Instituto Cervantes está muy cerquita de la universidad y tendréis acceso a todo su acervo.
Aparte de la asignatura de LE obligatoria, tendréis que ofrecer una optativa y aquí, normalmente, tendréis libertad para hacer vuestras propuestas, aunque también es muy probable que os hagan alguna sugerencia. Cuando yo me incorporé, después de la pandemia y las clases en línea, me propusieron ofrecer optativas de expresión oral, ya que los estudiantes habían perdido mucha práctica. También he trabajado con historia y cultura española a través del cine y he ofrecido asignaturas de lingüística aplicada para trabajar aspectos de didáctica del español y formación de profesores.
Algo que es probable que os propongan es colaborar con el Centro de Línguas e Interculturalidade (CELIN), que es un proyecto de extensión de la UFPR. Se trata de un espacio destinado a la formación de profesores donde los alumnos del curso de Letras dan clases de lengua a la comunidad externa. Estos cursos de lenguas extranjeras tienen un precio más accesible ya que los profesores son nuestros estudiantes. Como lectores, se nos pide colaborar con la formación de profesores, en mi caso, y debido a las salidas de algunas compañeras para estancias posdoctorales, me ha tocado estar muy presente en este espacio, con formaciones de dos horas semanales y, a veces, observación de clases de estudiantes. También nos piden colaborar con pruebas de nivel y tribunales para seleccionar a los becarios que se inscriben en la convocatoria para ser profes de español en CELIN.
Otro de los lugares de actuación del lector es la extensión, tendréis que proponer eventos o cursos adicionales, yo he realizado ambos; eventos de un día, a veces en colaboración con el Instituto Cervantes (actividades en la biblioteca, Día de Europa, etc.), y también con cursos como un club de lectura quincenal o mensual, según la oferta de cada semestre.
Desde mi punto de vista, los lectores somos una pieza esencial del departamento, se espera que “demos vidilla”, asumimos responsabilidades y se espera de nosotros una presencia activa. Hay espacio para proponer cosas y el ambiente es cordial entre las compañeras, pero cada una va a lo suyo y hay muchas cosas que van a depender de tu motivación y si te apetece hacerlas de verdad. A veces tengo la impresión de que todo el mundo propone mucho, pero a la hora de la verdad no se logra tanto, siempre hay alguna historia o impedimento, y eso puede cansar un poco. Por esta razón no le doy las cinco estrellitas a la universidad, pues, aunque para mí está siendo una experiencia profesional muy buena y me encuentro muy a gusto, además de estar aprendiendo mucho, hay que tener un poco de paciencia y comprender el ritmo del área de español.
2. Valoración de la experiencia con la AECID: 4,75/5
Mi experiencia con la AECID ha sido positiva, puesto que siempre han estado disponibles para resolver mis dudas e informarme sobre cualquier aspecto relacionado con el programa. No obstante, hay un tema que resulta frustrante para prácticamente todos los lectores en Brasil: la cuestión de la documentación y la residencia.
El proceso burocrático en este país es complejo, y una de las principales dificultades radica en que no hay una definición clara del rol que ocupamos como lectores. Esto afecta directamente al tipo de visado que se nos otorga. En mi caso, llegué con un visado VITEM I, y en el segundo año logré obtener el VISOF, lo que facilitó ciertos trámites. Sin embargo, no todos los lectores tienen la misma suerte, y esta disparidad es un problema recurrente que hemos comentado en varias ocasiones, aunque por ahora no tiene solución definitiva.
Desde el inicio, tendréis que tramitar el CPF (Cadastro de Pessoa Física), un número de identificación personal necesario para casi cualquier gestión, y posteriormente el RNM (Registro Nacional Migratório), que es vuestra documentación de residencia. Aquí es donde entra en juego la paciencia. La embajada de España en Brasil comunicó hace unos meses a la AECID que ellos no deben poner en la nota verbal que visado expedir, es decir, no pueden solicitar específicamente el visado VISOF, y argumentan que no es su función decir al Consulado qué tipo de visado expedir. Sin embargo, si conseguís el VISOF, podréis gestionar el RNM con mayor agilidad.
Con el VITEM I, el proceso es más complicado. Primero debéis ser publicados en el Diário Oficial da União (DOU), que es el equivalente brasileño al BOE español. A partir de ahí, tendréis que reunir una serie de documentos, entre los que se incluyen: vuestra partida de nacimiento y certificado de delitos, ambos con traducción jurada y apostilla de La Haya, el pago de una tasa (Guia de Recolhimento da União, aproximadamente 40 euros, pero no recuerdo la cantidad exacta en reales), un formulario específico y un representante legal, entre otros. Toda esta documentación debe ser gestionada a través de la plataforma Migrante Web, donde deberéis registraros previamente.
Aunque estos trámites son engorrosos, con organización y paciencia se pueden superar. Mi consejo es que, si tenéis opción, tratéis de conseguir el VISOF desde el principio, ya que os facilitará mucho el camino. Y, por supuesto, contad con el apoyo de otros lectores, ya que compartir experiencias y soluciones puede ser de gran ayuda. En mi caso, de las mejores cosas del lectorado brasileño durante estos tres años.
3. Valoración de la experiencia con la embajada de España en el país de destino:
4,75/5
En general, la experiencia con la embajada de España ha sido muy positiva. En los dos años me han respondido con rapidez para las ayudas de viajes a congresos dentro del país y también para participar en un evento de formación de profesores de español en Curitiba, organizado por ellos y con la colaboración del Instituto Cervantes en el Instituto Federal de Paraná. También hemos colaborado en eventos de extensión y para la divulgación de Estudar na Espanha, con nuestros estudiantes de grado.
4. Características del lugar del lectorado y valoración: 4,75/5
Curitiba tiene muchas aristas, y escucharéis distintos comentarios sobre ella: que es fría, que su gente es introvertida y no suele dar ni un "bom dia", o que es una de las capitales más conservadoras de Brasil. Como ocurre con todos los estereotipos, algo de verdad pueden tener, pero esto sería muy simplista. A mí la ciudad me ha recibido muy bien y he tenido la suerte de rodearme de personas muy bellas y afirmar que he construido amistades significativas. Sin embargo, reconozco que no todos comparten esta experiencia, y muchos lectores, compañeros sustitutos o conocidos que llegan desde otros estados de Brasil coinciden en que aquí puede ser difícil hacer amigos, así que me parece que es algo que es relevante comentar.
Lo que me ha costado más ha sido adaptarme al clima, que en invierno es bastante frío, gris y muy impredecible. Hay un dicho famoso entre los curitibanos: "Curitiba tiene las cuatro estaciones en un solo día", y es completamente cierto. Esto, sumado a semanas sin ver el sol, puede llegar a cansar un poco, y seguro que escucharéis recomendaciones de tomar vitamina D para sobrevivir.
Dejando el clima de lado, Curitiba tiene muchísimo que ofrecer. Está muy cerca de la costa (a tan solo una hora en coche de Paranaguá) y cuenta con playas increíbles como Superagui y la Ilha do Mel, además de toda la increíble costa catarinense. En los alrededores, hay montañas preciosas, cascadas y paisajes naturales que valen la pena como el conjunto Marumbi, el Pico de Paraná, sin olvidar Foz do Iguaçu y sus cataratas, que también están en el estado de Paraná, haciendo frontera con Argentina y Paraguay.
En la propia ciudad, la oferta cultural es rica y variada, con festivales de música, cine, literatura y teatro, Curitiba recibe muchos artistas nacionales e internacionales y también tiene muchas opciones gastronómicas. Uno de mis planes favoritos es ir al cine Passeio, un lindo cine de barrio con muy buena programación y donde además pagais la mitad por ser profesores. También hay varios lugares con música en directo; rodas de samba, forró, jazz y mucho rock. Los domingos es muy famosa la Feria del Largo da Ordem donde podéis encontrar artesanías, libros, antigüedades, comida ambulante (pastel, empanadas, caldo de cana...) y chorinho, pero algunas veces también es posible encontrar clases de tango al aire libre, rodas de capoeira o recitales de poesía.
Curitiba tiene fama de ser la capital más segura de Brasil, y en mi experiencia, nunca he tenido problemas relacionados con la seguridad. Eso sí, tomo algunas precauciones, no ando sola por la noche, por ejemplo. Suelo moverme en uber, bicicleta o a pie, dependiendo del contexto. Vivo cerca de la universidad, en un pequeño estudio de 30 metros cuadrados que alquilo por unos 400 euros al mes que pago con la ayuda económica que recibimos de la universidad (3000 reales, unos 600 euros).
El campus de la UFPR está cerca del centro, integrado en la ciudad y a poca distancia del Passeio Público, un parque muy agradable. De hecho, una de las cosas que más disfruto de Curitiba es la cantidad de parques que tiene.
Aunque al principio Curitiba no fue una ciudad que me enamoró, confieso que poco a poco se ha ganado un lugar en mi corazón. Es una ciudad con muchas propuestas, diversidad, cultura, y gente hermosa. Si vienes aquí, dale tiempo, tal vez te gane como a mí.
[La lectora se ofreció a resolver dudas vía Whatsapp con las personas interesadas. Pueden contactar con la asociación para pedir el contacto]
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